Palabras de Campos De Moya, presidente de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), durante la presentación del “Perfil Migratorio de la República Dominicana 2017”

 

Edición conjunta del Instituto Nacional de Migración y la Organización Internacional para las Migraciones

Jueves 15 de febrero de 2018, 6.30 PM en el Instituto Nacional de Migración

 

(Saludos).

El Perfil Migratorio de la República Dominicana, informe que hoy nos presenta la Organización Internacional para las Migraciones, organismo de las Naciones Unidas, y el Instituto Nacional de Migración, adscrito al Ministerio de Interior y Policía de República Dominicana constituye un acopio de información y un mapa indicativo de la ruta a seguir en el proceso de hacer de la migración –tanto la emigración de dominicanos al exterior,  la inmigración de extranjeros a suelo nacional y la dinámica migratoria al interior de nuestro territorio- una dinámica que contribuya al bienestar de todos: los que estamos, los que se fueron, los que han llegado. Gracias a estas instituciones por escogernos para presentar esta obra.

También damos las gracias y felicitamos al Dr. Carlos Abaunza, quien coordinó todo el equipo y que contó con el respaldo del equipo de investigación del Observatorio de Migraciones del Caribe (OBMICA), contratado para esta labor.

El crecimiento de la economía dominicana se ha convertido en un imán al generar más empleos, puestos de trabajos. Sin embargo, esta información es necesario relativizarla. En la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD) hemos reiterado una y otra vez la baja calidad del empleo generado en la economía dominicana, en gran medida empleos informales y de reducido valor agregado. Más allá de elementos de carácter cultural o de desigualdades regionales, es necesario entender que sí, que somos una economía que crece, dinámica, y a la vez que no, que no generamos suficientes empleos para garantizar a quienes viven en el país una certeza de que aquí podrán ver crecer con dignidad a sus hijos y sus hijas. Es una dinámica compleja, es la dinámica del bienestar relativo, de las expectativas.

Como nos indica el Perfil Migratorio, las conclusiones son alentadoras en cuanto el análisis del comportamiento migratorio de los últimos diez o quince años, nos permite afirmar que hay una nueva visión y conducción o gobernanza como le llama el estudio, sobre el tema, que se sustenta –como nos indica el informe y que aquí presento- en cuatro pilares:

1. Lineamientos de política migratoria hasta el 2030, amparados en la Estrategia Nacional de Desarrollo;

2. Un marco normativo reciente que responde a los cambios en la migración, incluyendo diversos instrumentos normativos como la Ley sobre Tráfico Ilícito de Migrantes y Trata de Personas en 2003; la Ley General de Migración en 2004, la Ley 169- 14 que establece un régimen especial para personas nacidas en República Dominicana inscritas irregularmente y sobre naturalización, el Decreto 327-13 del Plan Nacional de Regularización de Extranjeros, la Resolución 377-02 del Consejo Nacional de Seguridad Social y el Decreto 96-16 para la inclusión de trabajadores extranjeros y beneficiados del Plan de Regularización, en el Sistema Dominicano de Seguridad Social.

3. Una nueva institucionalidad pública, que incluye instituciones como el Instituto Nacional de Migración; el Instituto de Dominicanos y Dominicanas en el Exterior, INDEX; la Procuraduría Especializada contra el Tráfico Ilícito de Migrantes y la Trata de Personas, entre otras.

4. Finalmente, Lo que el informe llama una nueva gobernanza, que consiste en la aplicación de las leyes y normas, logrando resultados que considera “sin precedentes”, entre los que enumera la regularización migratoria de 250 mil personas como parte del Plan de Regulación; la incorporación del debido proceso en el control migratorio, inclusión de trabajadores y familiares al sistema de salud y pensión; mayor información sobre migrantes a partir de diversos estudios.

Esos pilares constituyen una respuesta a los cambios que ha dado la migración reciente en la República Dominicana, la cual es muy diferente a la del Siglo XX. El Perfil Migratorio caracteriza la migración que hoy vivimos, a casi dos décadas del presente siglo. Algunas características que considero importante destacar:

  • Una inmigración que se ha tornado urbana.
  • Incremento de la movilidad de corta estadía, superando los seis millones de personas anualmente;
  • Un crecimiento extraordinario de la inmigración venezolana, pues mientras hasta el 2015 significaban unos 50,000 por año, al 2016 alcanzaron la cifra de 165 mil, aunque –según el informe- más del 90% retornó antes de los 30 días;
  • La proporción entre emigración e inmigración ya es de 3 dominicanos en el exterior por cada inmigrante en la República Dominicana.
  • Un dato importante desde el punto de vista económico: la dinámica de las remesas permite concluir que los ingresos de la diáspora dominicana están por encima de los 40 mil millones de dólares al año y su capacidad de ahorro sobrepasa los 3 mil millones de dólares por año. Los estudios indican que cerca de 1.7 millones de hogares dominicanos reciben remesas mensualmente (más de la mitad de los hogares).

Sin embargo, toda esta caracterización con balance positivo, pese a lo complejo del tema, se encuentra con retos que el Perfil Migratorio esboza y que se centran en la sostenibilidad de los resultados, en la profundización de los mismos, en la ampliación de los instrumentos legales. Es decir, retos propios de la dinámica migratoria en sí, de la coordinación interinstitucional, del entramado político nacional e internacional que en ocasiones dificulta avanzar.

Este importante trabajo es una extensa obra de más de 380 páginas. El cúmulo de información es enorme. Los aspectos abordados muy diversos. Las fuentes consultadas, muy variadas. Los estudiosos tienen en el material un suministro de datos, de planteamientos, que permitirán profundizar. Los hacedores de políticas públicas pueden encontrar en el Perfil Migratorio de la República Dominicana las informaciones suficientes para sus formulaciones, pero también para rectificar, corregir, avanzar. Los empresarios podemos comprender más y mejor las implicaciones de las migraciones –tanto las emigraciones como las inmigraciones- para el desarrollo económico y productivo, los aportes económicos de los flujos migratorios, los retos sociales.

Incluso desde el punto de vista de la evolución cultural tenemos en el Perfil “telas por donde cortar”, al presentar las tendencias históricas, el stock de emigrantes y los principales lugares hacia los cuales se dirigen, así como el stock de inmigrantes y los principales países de origen, llevando y trayendo usos, costumbres y también aportes en términos de conocimientos. La emigración, la inmigración, la migración interna, son retratadas con un detalle que nadie debe perderse.

Junto a esos retos hay otros retos para el sector empresarial muy importantes. La investigación dedica una sección a las repercusiones de la migración y aborda aspectos como migración y desarrollo económico, incluyendo estructuras productivas, remesas; migración y mercado laboral; migración y salud; migración, medio ambiente y cambio climático.

Creemos que es este un muy importante esfuerzo. Se trata de implicaciones que esta dinámica del Siglo XXI, tan bien descripta en el Perfil Migratorio, tiene en estos temas y en otros cuyo tratamiento o no es tocado o deberá ser profundizado como son la educación, la seguridad, el desarrollo comunitario, la gobernabilidad política, entre otros.

No somos expertos en el tema migratorio y sus implicaciones. Queremos, sin embargo, externar algunas preocupaciones. El informe señala que la población inmigrante contribuye positivamente al bono demográfico y afirma que especialmente la de nacionalidad haitiana, ya que la mayor parte se concentra en los grupos en edad de trabajar y contribuye a aumentar el volumen de fuerza laboral en el país. Esta perspectiva obvia la calidad de dicha fuerza laboral, así como también obvia las tasas de desempleo existentes en el país y el crecimiento del empleo informal, lo cual contribuye a ser una carga para el Estado y una limitación para la inversión social –a la vez que urge la misma por el incremento poblacional y las condiciones socio económicas de muchas comunidades-. No se trata solo de si somos más o somos menos, se trata de si la dinámica demográfica que implica la inmigración contribuye a un desarrollo económico de calidad y a cuál costo.

Claro que hay heterogeneidad en este aspecto. Por ejemplo, como bien lo señala el estudio, el sector servicio podría estarse beneficiando de una migración de mayor calificación procedente de Puerto Rico –por razones económicas- y de Venezuela  -por razones políticas-, así como un segmento muy reducido de la inmigración haitiana. El tema, por lo tanto, es complejo. Los datos aportados ayudan, pero se requieren nuevos análisis y definiciones que van más allá de la migración como tal y que toca el elemento de las políticas productivas predominantes.

Lo mismo pasa con temas como la seguridad social. En otros países ha colapsado por causas diversas, la sostenibilidad del modelo tiene que valorar el peso de variables como la migración e incluso como el envejecimiento poblacional.

También es una preocupación nuestra que los logros señalados puedan detenerse por dinámicas políticas internas. En ese sentido, queremos manifestar al Gobierno nuestro respaldo y, a la vez, nuestra solicitud de que no detenga la profundización de dichos logros, respetando la migración legal, reivindicando con fuerza el derecho que nos compete como Estado a trazar nuestras propias políticas migratorias e implementarlas, fomentando los derechos legítimos de los migrantes.

Indudablemente el Perfil Migratorio reconoce el papel de la migración en el desarrollo de la nación (tanto de la emigración -dominicanos-, como de la inmigración -múltiples-) y lo complejo del tema. Un autor dijo alguna vez que “el mundo es una aldea”, y eso se ha hecho realidad no sólo por el desarrollo vertiginoso de la tecnología, sino por la capacidad de las poblaciones humanas de movilizarse. Si el mundo es una aldea, República Dominicana es un pequeño rincón, hagamos posible que ese pequeño rincón sea habitable tanto para los que estamos, como para los que tienen que partir, y para aquellos que consideran que pueden ser parte nuestra.

 

Muchas gracias.

 

Palabras de Campos De Moya, presidente de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), durante el desayuno temático “Acciones industriales que transforman: Caso Sistema Coca Cola”

Jueves 01 de febrero de 2018, 8.00 AM en el Salón Empresarial

(Saludos)

 

El compromiso de una empresa con la sostenibilidad no es prioritariamente un objetivo de rentabilidad, sino de responsabilidad con la sociedad en la que se encuentran insertas sus actividades productivas y al interior de las empresas mismas.

Esto incluye acciones hacia dentro –hacia sus colaboradores, su capital humano- y hacia fuera de las empresas. El cumplimiento, por ejemplo, de los mejores estándares en toda la cadena de suministro, es compromiso de Coca-Cola y es responsabilidad ante la sociedad.

Agradecemos a Vielka Guzmán, quien es Gerente Senior de Asuntos Públicos y Comunicaciones del Caribe de Coca Cola, y a Juan Amell, director de Asuntos Públicos Corporativos de Bepensa Dominicana. Su exposición nos ayudará a entender claves de su éxito en operar sosteniblemente en el país.

En la exposición que nos harán veo con claridad tres claves de sostenibilidad del desarrollo industrial dominicano.

La primera clave tiene que ver con la posibilidad de que una marca internacional, como es la Coca-Cola, pueda insertarse exitosamente en el mercado local y hasta expandirse, al hacer alianza con BEPENSA, la embotelladora local. Conocimiento, fórmulas, secretos son aportados por la empresa multinacional, mientras que la empresa local coloca diversos productos para consumo y disfrute de los dominicanos.

La segunda clave tiene que ver con la relación de Coca-Cola y BEPENSA con nuestra sociedad. Dos ejemplos valen ser destacados y serán expuestos en detalle por nuestros conferencistas. El primer ejemplo es relativo a un criterio asumido por Coca-Cola: agua neutral, que es el hecho de que la compañía se compromete con retornar a la naturaleza tanta agua como consume –pero ojo: agua de calidad, agua natural-. BEPENSA-Coca-Cola lograron esta meta en el 2016, cuatro años antes de lo que habían programado y fue un instrumento básico el Fondo del Agua.

Un segundo ejemplo de esta clave de relación con nuestra sociedad es el relativo a la meta de reciclaje. Una de las grandes preocupaciones ambientales modernas. Coca-Cola se ha comprometido que al 2030 generará CERO RESIDUOS. Ya nos explicarán sus estrategias y de seguro que cuentan con cada uno de nosotros para hacerlo posible.

La tercera clave es que la sostenibilidad tiene un nombre: equilibrio hacia dentro. En ese sentido, el compromiso de BEPENSA para asumir la NORDOM 775, la cual contó también con el apoyo de la AIRD y que constituye un Sistema de Gestión para la Igualdad de Género al interior de las empresas.

Para concluir, permítanme indicar la importancia de estos espacios que hemos llamado Desayunos Temáticos. Nos facilitan conocer y compartir experiencias. Son un extraordinario espacio para ofrecer lo que nuestras empresas hacen en términos de sostenibilidad. Les invito a ser partícipes de esta forma de recibir lecciones importantes de muy importantes industrias dominicanas.

La AIRD los estará convocando bajo diversos enfoques y contribuciones de las industrias dominicanas, porque la industria dominicana trabaja, y trabaja duro, y trabaja sosteniblemente.

Muchas gracias.

 

Palabras Sr. Campos De Moya, presidente de la AIRD

 Almuerzo Anual Aniversario

Martes 31 de octubre de 2017, 12:30 m., Salón La Fiesta, Hotel Renaissance Jaragua

55 años y unos meses más, un grupo de hombres y mujeres que habían invertido su capital en el selecto número de industrias que existían en el país, con mucho entusiasmo formaron la Asociación de Industrias de la República Dominicana.

Esos primeros industriales confiaban en el mercado de su país en forma tal que la mayoría de ellos además de sus ahorros se endeudó para lograr los objetivos de producir.

Es posible que algunos de ellos nos este acompañando en esta celebración; si estoy seguro, que hijos, nietos y hasta biznietos están aquí celebrando este 55 aniversario.

Hoy es un día de júbilo, nos acompañan los más altos funcionarios de la Nación, miembros del cuerpo consular y diplomático, industriales dominicanos, dirigentes industriales de Centroamérica, líderes de sectores y asociaciones empresariales, dirigentes sindicales y laborales, representantes de la prensa, familiares y amigos.

En este feliz aniversario, la Asociación de Industrias de la República Dominicana, que me honro en presidir cuenta con una membresía de alrededor de dos mil industrias, incluyendo 30 importantes asociaciones sectoriales y regionales.

Nuestra membresía esta compuesta por las más importantes empresas manufactureras líderes en sus ramos y responsables de no sólo suplir el importante mercado nacional, sino que muchas de ellas exportan a los principales mercados sus productos.

Hoy en ocasión de este aniversario que celebramos lleno de entusiasmo, ya que los industriales somos entusiastas como lo fueron nuestros fundadores, vemos posibilidades de transformación, empleo, exportación en lo que en principio parece ser simple materia prima, capital social, conocimiento.

La transformación es la esencia que nos caracteriza. Esa transformación tiene un destino: el mercado, los usuarios de nuestros bienes y servicios, tanto nacionales como extranjeros, a los cuales nos debemos y a los cuales queremos servir siempre con los más altos estándares mundiales existentes.

Los industriales somos por igual persistentes buscando soluciones a los obstáculos tecnológicos, calidad, capital, competencia y confianza.

El industrial se llena de satisfacción con los logros alcanzados, el crecimiento económico, el servicio a nuestra sociedad a través de la generación de riquezas y de la producción de lo nuestro en nuestras fábricas y en nuestra tierra.

Nos caracteriza la dinámica de unidad y competencia. Es por eso que en la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD) nos encontramos representados quienes competimos, pero somos capaces de mirar en la misma dirección, con una visión clara de que la innovación y el incremento significativo de la producción y las exportaciones nacionales constituyen tanto una garantía de la supervivencia de nuestras empresas, como una garantía de empleo y de generación de recursos para el país.

El entusiasmo y persistencia de los industriales encuentran barreras de las que debemos estar conscientes y continuar trabajando unidos para superarlas y en lo posible, desterrarlas definitivamente.

Los consumidores son cada día más exigentes que no se conforman con adquirir un simple producto si no saben quién lo produce, cómo se comporta socialmente el que lo produce y de qué tipo de nación proviene.

Todos los aquí presentes queremos un país que siga creciendo, queremos un país próspero, debemos fomentar la productividad, la innovación, el valor agregado, las exportaciones hasta llegar a la internacionalización de nuestros productos. 

Debemos hacer los esfuerzos necesarios y agotar una agenda exportadora y pasar a una agenda de innovación que permita reducir o eliminar la brecha existente con los países desarrollados.

Es por esto que en AIRD aportamos decididamente, por lo que nos corresponde en estas tareas en el sector privado, a la vez que procuramos un Estado que cuente con instituciones fuertes y con ingresos fiscales suficientes para brindar servicios públicos adecuados a la sociedad y que puede garantizar el desarrollo sostenible de nuestra nación. 

Ese entusiasmo, optimismo y persistencia que tenemos en AIRD se ve ejemplarizado en la personas e instituciones que enorgullecen nuestro Almuerzo Aniversario el día de hoy: Marcial Najri, don Julio Brache Arzeno y Flora Montealegre, representante del BID/FOMIN quien en los próximos días termina un ciclo de trabajo exitoso en el país. 

Como diría el industrial Henry Ford ¨Reunirse es un comienzo, permanecer juntos es el progreso y trabajar juntos es el éxito¨

 

Muchas gracias.

Palabras de Campos De Moya, presidente de la AIRD en el Desayuno Temático ¨La creación de valor a través de la producción responsable de caña de azúcar¨

Martes 3 de octubre de 2017, 8:00 AM en el Salón Empresarial

Un tema fundamental nos ocupa hoy en este desayuno temático que se ha hecho una tradición para conocer y debatir los más importantes factores que afectan, positiva o negativamente, a la industria manufacturera, a la agroindustria y, en ocasiones a todos los sectores productivos. Ese tema es el de la sostenibilidad de las empresas industriales y específicamente, queremos conversar sobre caña , azúcar y melaza sostenible.

La Asociación de Industrias de la República Dominicana siempre ha estado alerta ante factores del contexto, nacionales o internacionales, que afectan la sostenibilidad de nuestras empresas, hemos planteado posiciones y propuestas y en ocasiones nos hemos opuesto no sólo porque hay decisiones que dañan nuestro sector sino que, de hecho, dañan la reputación del país.

También hemos estado alertas en verificar cuáles son los elementos que al interior de las industrias y en la cadena productiva, social, ambiental y económica inciden en  dicha sostenibilidad.

Hoy conoceremos un caso concreto en que la sostenibilidad se ha hecho presente, la del Ingenio Cristóbal Colón con lo cual este marca la pauta en el sector azucarero para todo el sector nacional y regional.

La sostenibilidad es la garantía de la rentabilidad económica, social y ambiental como certifican Bonsucro y ProTerra,  ahí la importancia de esta charla en este desayuno temático.

Gracias por acompañarnos y prestemos atención a estos cambios culturales que hoy presentara CAEI y Cristóbal Colon.

Muchas Gracias.

 

 

Palabras de Campos De Moya, presidente de la AIRD en el Desayuno Temático ¨La eficiencia energética, en boca de muchos y en manos de pocos¨, con la participación del Dr. Antonio Isa Conde, ministro de Energía y Minas

     Jueves 14 de septiembre de 2017, 8:00 AM en el Salón Empresarial

La industria representa el 25% del PIB de la economía dominicana. Consume aproximadamente el 38% de la energía generada por el sistema eléctrico nacional. Además, es un gran usuario de combustible. Por lo que no es posible concebir la actividad industrial sin uso significativo de energía y ésta representa uno de los insumos fundamentales en su estructura de costos. Es, por lo tanto, un elemento clave en determinar la productividad y competitividad de nuestras industrias frente a competidores internacionales.

Es por estas razones que el uso eficiente de energía es clave en el desarrollo económico de una nación y el desarrollo es cuestión de todos.

Por ello, desde la AIRD no nos hemos quedado de brazos cruzados. A través de nuestra Unidad de Eficiencia Energética buscamos brindar a las empresas programas y apoyos que les permitan ser cada vez más eficientes en el campo del uso de la energía.

Y hemos celebrado la Segunda Semana de la Eficiencia Energética, que hoy concluimos con la conferencia de nuestro Ministro de Energía y Minas, don Antonio Isa Conde, a quien damos un caluroso saludo.

En este paso ha sido clave el apoyo dado por el BID y la Fundación Chile, aliados estratégicos para la AIRD.

Sin embargo, un elemento clave de la competitividad de nuestro sector productivo nacional lo constituye un servicio eléctrico nacional confiable, competitivo y sostenible financieramente. La AIRD ha planteado que, como todos sabemos, la falta de una solución integral al problema de la energía eléctrica ha tenido graves implicaciones en nuestra vida social y económica, sobre todo, en nuestro desarrollo productivo por la cantidad de recursos sustraídos de otras obligaciones estatales y del bolsillo de los que pagan el servicio sin que haya mejoría ni para el Estado ni para los usuarios.

El Pacto Nacional por la Reforma del Sector Eléctrico está en su etapa final y esperamos que después de un arduo trabajo de casi tres años se firme en los próximos días. Invertimos numerosas horas en lograr consensos de muchas acciones calendarizadas para obtener lo que debimos haber alcanzado desde que se aprobó la Ley General de Electricidad en el 2001. Por ello, el pacto sólo dará verdaderos frutos si aplicamos cabalmente lo acordado y si existe voluntad política de cada uno de los actores para aplicarlas. Contamos con ello señor ministro, porque un país sin un sistema eléctrico sostenible y competitivo es un país que nunca podrá superar la brecha del sub-desarrollo.

Pero sólo sabremos si realmente el Pacto Eléctrico será exitoso cuando logremos revertir la desconfianza generalizada de la sociedad dominicana y de los agentes económicos en las instituciones del sector eléctrico.

Desde la AIRD estamos comprometidos con lograr que ese Pacto Eléctrico constituya un antes y un después en los agobiantes problemas del sector eléctrico nacional.

Muchas gracias.

Palabras de Campos De Moya, presidente de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), durante el desayuno temático “Sumando esfuerzos públicos-privados para promover las exportaciones”

Martes 5 de septiembre de 2017, 8.00 AM en el Salón Empresarial

Exportar: un desafío de todos

La Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD) ha reiterado una y otra vez la necesidad de que asumamos el desarrollo de una cultura exportadora por una simple razón: cultura es aquello que llevamos tan en la sangre que anda con nosotros, que lo vivimos, que nos apasiona. Ahora vemos en el contexto económico, político y social que nuestro mensaje parece que ha calado. Un ejemplo es el Decreto 275-17 que crea PRODOMINICANA como un mecanismo de coordinación y ejecución de los planes del Estado dominicano en el proceso de implementar la Estrategia Nacional de Promoción de las Exportaciones y Atracción de Inversiones. Es, además, una denominación que debe identificarnos en el desarrollo de esta cultura exportadora de la que hablamos. Saludamos la iniciativa del presidente Danilo Medina y pedimos un aplauso para la misma.

Sin pasión y sin compromiso un Plan no pasa de ser enunciados de meros deseos. En la AIRD creemos que no hay posibilidad de que dejemos pasar por alto como momento oportuno el actual para que ese compromiso y esa pasión se verifiquen en iniciativas, actividades, procesos y, en definitiva, una visión que nos mueva a todos, actores públicos y privados. DE ahí que renovamos nuestro compromiso y continuaremos trabajando con mas entusiasmo con el CEI-RD acorde con los terminos del Decreto Presidencial y las iniciativas de su Director Ejecutivo.

Las estadísticas muestran números rojos en nuestra balanza comercial. La apertura comercial de la que formamos parte nos abre oportunidades, pero también nos obliga a abordar temas de competitividad que son propios de mercados abiertos y no de mercados protegidos como era el nuestro hasta hace menos de dos décadas. Ante esta situación, un Plan es más que bienvenido, pero no como un mecanismo solo de procesos de mediano y largo plazos, sino que debe contener también lo que podríamos llamar “acciones rápidas” que nos permitan un giro en el camino que hemos llevado hasta ahora. La lista de tareas que podríamos incluir es larga, pero entre esas acciones rápidas, me permito enumerar algunas (sin ser exhaustivo).

En primer lugar, requerimos entender los mercados hacia los que queremos exportar. Conocer sus demandas y la capacidad que tenemos de dar respuestas a las mismas. Por ejemplo ¿sabemos qué demanda El Caribe que pueda ser suplido competitivamente por Dominicana? ¿Conocemos nuestros principales competidores por país, por sector, por producto?

También necesitamos conocer la casa, nuestro país productivo. Conocer los exportadores –aquellos que actualmente lo hacen, aquellos que lo han hecho y se han desanimado, aquellos que tienen el potencial de hacerlo-. Entender sus capacidades, sus limitaciones, áreas en las que necesitan apoyo y también áreas en que podrían muy bien ser referente para otros similares, enseñando lecciones aprendidas.

Un elemento clave en el que ya la AIRD ha ganado una amplia experiencia y sigue fortaleciendo cada día, es la creación y fortalecimiento de encadenamientos productivos. A veces parece minimizarse la posibilidad de una “exportación interna” que es lo que ocurre cuando la agricultura, la agroindustria y la industria suplen muchas necesidades del sector turístico, o la industria local necesidades de la industria de zona franca. Un marco de política para favorecer los encadenamientos es clave. Mientras tanto, apoyemos lo que ya está en proceso.

Además, no podemos olvidar lo beneficioso que es para el país en término de estabilidad económica y bienestar el que puedan sustituirse importaciones. Los encadenamientos reducen estas importaciones. Acciones intencionales pueden ser llevadas a cabo para fortalecerlos.

Una virtud de los encadenamientos es el empujar a que la producción nacional tenga cada vez un mayor valor agregado. Esta virtud, sin embargo, ha de ser tomada en cuenta no solo en los encadenamientos, sino en toda exportación, dada las exigencias de los mercados internacionales.,

Para esto, otra acción rápida que podemos acordar entre los diversos actores, es el desarrollo y fortalecimiento de labores de inteligencia de mercado. El desarrollo de un sistema de información que nos permita aportar a cada productor respuestas sobre los mercados del Caribe y Centroamérica, que permita evaluar riesgos y oportunidades, que permita identificar estándares y normas, de modo que nos adecuemos a la misma en un ambiente de competitividad beneficioso para quien compra y beneficioso para nosotros, que queremos vender.

A nivel de riesgo es necesario, por ejemplo, que un exportador al Caribe o a Centroamérica sepa cuáles son los medios de pago, las reglas internas de comercialización, las normas de etiquetado y sanitarias, las leyes relativas a la distribución, así como conocer a los potenciales distribuidores, socios posibles del exportador dominicano.

Al identificar a nuestros competidores no se trata de ver quién produce qué, sino sobre todo de saber de quién y de dónde importan los mercados que a nosotros actualmente nos interesan y los potenciales mercados. Es un modo de saber si realmente en tales productos para tales países podemos decir: somos competitivos.

No puedo concluir estas palabras sin resaltar la necesidad de que la estructura púbico-privada que dé seguimiento a esta pasión y a este compromiso de corto, mediano y largo plazo tenga continuidad. Se sustente en una visión de largo plazo, enunciada de algún modo en la Estrategia Nacional de Desarrollo, y se fortalezca cada día. Confiamos que sea así.

Hoy tenemos un conferencista, Henry Molina, director del CEI-RD, que es un interlocutor fundamental para el sector industrial en cuanto a revertir la situación y en aportar para que estas y otras acciones se hagan realidad. También tenemos tres panelistas: Elka Scheker, Pavel Isa Contreras y Álvaro Sousa. Estos tres profesionales estamos seguros contribuyen con aportes significativos desde distintas posiciones, porque el barco de las exportaciones es un barco que requiere el esfuerzo de todos. El Plan Nacional de Fomento de las Exportaciones está llamado a ser, primero, un fruto de la participación de todos y, luego, una guía que todos debemos seguir.

Muchas gracias